Ir al contenido principal
Quiero escribir algo triste porque es lo que mi alma siente en el fondo, y se que aunque no lo intente así saldrá. Camino y camino intentando llegar a algo que suene lógico y posible, algo que no me mienta y que no sea una ilusión, sé que ya lo he cansado hasta el punto en que no quiere verme más, lo sé, por eso ya no le hablo, no quiero que los recuerdos se marchiten así como ese amor que nos tocó vivir un día a los dos. Pero no puedo dejarlo en paz, no se me hace justo (sí, lo sé, la vida no es justa), pero no creo posible el olvidar a alguien en un día, tal vez 6... no lo veo posible. Sigo caminando y el Sol me pega en la cara y se cuela entre mis pestañas, me siento viva, al parecer sigo viva, y sigo buscándote amor. Llego a mi casa a vaciar en letras un poco de lo que siente esa alma que un día quiso fundirse con la tuya (ahora como que le falta un pedacito), pero no importa, sea como sea y tarde lo que tarde, la volveré a llenar.

Comentarios

Publicar un comentario

inspira(me) ☮

Entradas populares de este blog

Llegaste a tiempo

Jaime Sabines
Debí haberte encontrado diez años antes o diez años después. Pero llegaste a tiempo.
Antes, me hubiera gustado conocerte con libertad, sin restricciones.
Sin limites ni complejos.
Después, con calma y serenidad,
Con paciencia y el tiempo que me permite la experiencia.
Te conocí a tiempo, a tiempo de encontrarte,
Para saber que existías, para llenar mis ojos y mi boca de tu sabor.
Para encontrarnos en el mismo tiempo y espacio.
Para disfrutarte y que me disfrutes,
Para tocarte y que me toques.
Para que supieras que yo estaba aquí para que me tomaras.
Y que me dejaras tomarte a ti
No fuiste antes ni después, fuiste a tiempo.
A tiempo para que me enamorara de ti.
---------------------------------------------------xX 

En boca de otros porque la mía ya no dice, y quién mejor que Sabines para decirlo.

¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez?

Se paseaba entre memorias, las recorría una a una con calma, su historia con ella siempre había sido siempre impredescible. Ella en sí, era todo un personaje, ella en sí, envolvía un tipo de misterio que a veces le era imposible de comprender. Caminaba como si flotara, bailaba en el supermercado y cantaba en las calles cuando iba sola (sólo el lo sabía, así como sabía que hablaba sola pero ni ella lo notaba). Y cada día procuraba inyectarle algo diferente a su vida; sí, se aburría muy rápido. Una loca inestable total, el peor partido que pudo conseguirse decía su madre. El, por su parte, seguía sorprendido de que ella no se hubiera aburrido de él, hasta el momento... ¿Quién podía predescir su futuro?
Un día se lo preguntó, a lo que ella le respondió que era la primera vez que hacía eso, y que le gustaba probar cosas nuevas siempre...¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez? ¿Cuándo fué la última vez que seguiste tus impulsos y dejaste que la vida te sorprendiera? Era…
Quería sacarme el corazón y mandarlo muy lejos para no sentirlo más, dolía demasiado, latía demasiado, sentía de más...
Y entre más lo pensaba, me di cuenta que realmente no quería sacármelo porque estabas tú ahí dentro, y no quería deshacerme de ti, a pesar de todo, no quería estar lejos de ti.
Y me encogí, y me abrazé el corazón, y esperé a que dejara de doler... sigue doliendo.