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Mostrando entradas de agosto, 2009

mis manos

Mis manos tienen memoria, memoria de mi y de todos aquellos, de todo lo que se ha pasado por mi vida. Son valientes y se arriesgan, y se entregan, porque no quieren que me pierda de nada, que no me olvide de todo.
Me animan a seguir siendo parte de esto que llamamos vida, a participar de ella. Recuerdan el frio y el calor, el sabor de mis lágrimas, el calor de tu nuca enamorada.
Estas manos decoradas, que a veces no pueden evitar extrañar lo maravilloso que era tu cabello abrazándolas y tu cara rasposa cuando no te rasurabas.
Leen todos los días todas las palabras que en ellas han sido escritas, recuerdan tus pensamientos y te quieros, y coleccionan traviesamente aquellas cosas que necesitaba recordar y sólo les he confiado a ellas, las esconden de mi para que las olvide, pero aún asi confío en ellas.
Me detienen cuando caigo y me acogen cuando más lo necesito.
Guardan en su memoria cada textura, cada palabra, cada detalle que mi memoria ha dejado escapar volando. Por eso las quiero, y ell…
La deseó por mucho tiempo pero no se sentía lista para aceptar una responsabilidad tan grande, cuando al fin se animó a andar por el camino de quienes aman sin explicaciones, sin pretextos ni condiciones, decidió que era el momento perfecto y fué por ella.
Desde el principio la rodeó de amor, cuidó su pequeña semilla como a su vida, la regó todos los días y le dió lo mejor que tenía para ella, vió como todos los días se volvían una experiencia única y diferente, y los disfrutó inmensamente por lo irrepetibles e inolvidables, no quiso perderse de nada, no quiso que ella se perdiera de nadie. Cada centímetro más llenaba su corazón de alegría, cada sonrisa, cada palabra, cada experiencia la completaban como persona, hacían que su alma sintiera un lleno que pocas veces había conocido antes. Recorrió el camino de la mano de las dos personas que más amaba, su marido y su semilla, que ahora era toda una mujer y estaba lista para tomar su propio camino, no sabían que le esperaba, pero llevaba …
Hoy me quedé viendo las nubes mientras llovía, el cielo era gris y se caía a pedazos, pero había, en un lado, una parte azul, mi azul perfecto, y recordé que nunca están cerradas todas las puertas.

Después de que terminó todo, se sentó sola a llorar en las escaleras, a vaciar el estómago de tanta rabia, a maldecirte una y mil veces por haberla dejado, por haberle hecho creer algo que no era.
Tenía la piel chinita y el alma hecha un nudo, sin embargo, el corazón le hizo cosquillas y comenzó a reirse de ella misma, te seguía queriendo de la misma manera. Ese cariño tan rojo se había manchado de negro, pero seguía siendo el mismo, genuino, especial, tan hecho solo para tí.

Cuando mi boca no puede decir nada...

Hoy les tengo un poco de Sabines, que no puede decir las cosas mejor :)

¡SI UNO PUDIERA ENCONTRAR lo que hay que decir, cuando todas las ventanas se han levantado del campo como palomas asustadas! ¡Si uno pudiera decir algo, con sólo lo que encuentra, una piedra, un cigarro, una varita seca, un zapato! ¡Y si este decir algo fuera una confirmación de lo que sucede; por ejemplo: agarro una silla: estoy dando un durazno! ¡Si con sólo decir "madera", entenderías tú que te florezco; si con decir calle, o con tocar la pata de la cama, supieras que me muero!

No enumerar, ni descifrar. Alcanzar a la vida en esa recóndita sencillez de lo simultáneo. He aquí el rayo asomándose por la persiana, el trueno caminando en el techo, la luz eléctrica impasible, la lluvia sonando, los carros, el televisor, las gentes, todo lo que hace ruido, y la piel de la cama, y esta libreta y mi estómago que me duele, y lo que me alegra y lo que me entristece y lo que pienso, y este café caliente bajando de …

Y eso es lo que quiero besos (8)

Caminaba, pensaba, comía, escribía, dormía, estudiaba, siempre con antojo de besos; al despertar en las plumas de las almohadas con las ideas frescas, debajo de la cama, en la mañana con cereal y mermelada, siempre le gustaron los besos para llevar y saborear en la lejanía con literatura y calma, los guardaba con mucho cuidado en una caja que había hecho especialmente para eso y los disfrutaba en pequeñas dosis. uno a uno, eran demasiado adictivos, y los quería con los ojos, los quería tatuados, en la tarde con té, en los días lluviosos con un poco de menta, le gustaban soplados, mordidos, pisados. En la nariz con 3 cucharadas de mielancolía de los sábados. Con sabor a madre, con sabor a tí, a aquellos que todavía no conocía. Los quería corriendo, los quería olvidados, los quería morados, con los labios cerrados.
Simplemente los quería desayuno, comida y cena, siempre cuando se durmiera, y también al despertar, los quería sobre cada latido, dulces, salados, insípidos, fluidos como olas…
Iba conduciendo el coche con el propósito de estrellarse, y sangrar, y que el alma se desgarrara de un dolor que mitigara el que tenía en el alma, y cerrar los ojos, y despertar para algo mejor... o bueno, eso decía, lo único que esperaba era que un corazón amigo lo buscara antes de hacer algo que no quería, pero nada de eso pasó ayer.
Condujo a lo máximo que daba el coche, que no era mucho pero lo suficiente para una muerte certera, el pavimento húmedo y la lluvia incesante estaban de su lado. Su mente pensaba, pensaba y lo volvía a hacer, nada era verdadero, nadie era verdadero. ¿Para qué seguir pintándose sonrisas inexistentes, si por dentro las lágrimas corroían su alma? Y dolían, y ardían...
Y una carcajada escapó de su interior, hacía tanto que no se había divertido como ayer, hacía tanto que algo no lo llenaba por dentro de esta manera...
Entonces torció el volante hacia el vacío, ahora tenía el final que siempre había querido.

aunque sea a cuentagotas

Sigo extrañando(te)
Sigo esperando(te)
Sigo queriendo(te)Hasta que dejemos de andar a través del Sol, o mi alma deje de necesitar(te), de tomarte a cuentagotas, de respirarte mas profundamente cuando te siento cerca… pero sigo teniendo ganas de ti y de tu filosofía.
Hoy me rompiste el corazón (que nuevo!) y aún así, hoy te amé más que nunca, ¿por qué será que ahora si no me entiendo nada?
Quería sacarme el corazón y mandarlo muy lejos para no sentirlo más, dolía demasiado, latía demasiado, sentía de más...
Y entre más lo pensaba, me di cuenta que realmente no quería sacármelo porque estabas tú ahí dentro, y no quería deshacerme de ti, a pesar de todo, no quería estar lejos de ti.
Y me encogí, y me abrazé el corazón, y esperé a que dejara de doler... sigue doliendo.

de como me mentía a mi misma

y me repetía una y otra vez que ya no te quería.

¿A que podemos ser necias las mujeres no? Y darle vueltas al mismo asunto, una y mil veces si es necesario para llegar a los que nosotras queremos (caprichosas).
Y yo te quería a ti, aunque ya te hubieras ido a dar la vuelta por ahí... y te quería de vuelta (sólo que me costaba aceptarlo).