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Mostrando entradas de 2017

En las manos.

Tú no lo sabias, pero le hiciste un cariñito que se le escondió atrás de las costillas. Llegó a instalarse sin pedir permiso. En cuanto hizo contacto tu piel con la suya sintió esas chispas que sólo la magia es capaz de crear. Y aprovechó el momento para enredarse entre sus cabellos.  Lo comparte. Porque es bello y porque compartiéndolo crece, pero en el fondo sabe que es tuyo y cuando lo hace, piensa en ti. Se llena con el amor de ese momento hasta que saborea una sonrisa tan dulce y tan sutil invadiéndole la boca. Las mariposas lo conocen, juegan con el y le hacen cosquillas. 
Lo que todavía no puede comprender es como cosas tan pequeñas, tan cotidianas y de todos los días, como el roce de un dedo con su cuerpo conecta tan rápido con un corazón. Y lo infla, y lo pone rojo, y se sienten calor y sueños entre la electricidad.


Ganas de meterse en problemas.

Involucrarse con él era meterse a una montaña rusa emocional. Eran ganas de meterse en problemas. Era necedad pura y sincera. Todo dice "no" pero yo digo que sí, siempre que sí.
No era el "niño bueno" de siempre. Era lo que se dice un lobo disfrazado de cordero. Pero que buen disfraz tenía.  Lo besé. Con todo mi amor y todas mis ganas, nunca voy a dar menos que todo. Sabía que nada bueno iba a salir de ahí. Que es muy corto el amor y muy largo el olvido. Meh. Elegí vivir de mis recuerdos, de la sensación de sus labios en mi cuerpo, de mis manos en su cabello, de sus manos en mi cadera, de su respiración en mi cuello. Hay cosas que nadie puede llevarse, que nadie puede quitarme, pueden quitarme su boca pero no sus besos.
Cuando lleguen las lágrimas, yo voy a estar lejos.

ENTRE NOS

¡Cuántos secretos me cuentas cada vez que coinciden nuestros ojos!
Tenemos una línea directa que se tiende de pestaña a pestaña, electricidad en cada contacto. A veces me deja inmóvil, parpadeo y recupero la realidad.
Tenemos una sonrisa cómplice y otra para el mundo, y las conocemos bien. No nos hacen falta palabras.
Vivo con la idea romántica de que nos entendemos sin hablarnos; tu, yo y el mundo aparte.
Me gusta sentir tu abrazo en el aire, y sonreír con las cosas que no nos contamos.