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Mostrando entradas de junio, 2009
aún así te dejaré en mis besos el amor que siento yoRespiraba lentamente y su piel blanca leche era transparente, podías ver las venas a través de ella, tan llenas de sangre, tan activas, tan vivas, tan contaminadas... Era su propio veneno el que la estaba matando. Sin embargo, sus ojos seguían brillando, innegablemente, irremediablemente, y lo hicieron hasta el último instante, ese último respiro, esa mirada final que llenaba de amor el ambiente.
Una lágrima se escapó de sus ojos, pero entendió un poco tarde que al final ella encontró la manera de estar con ellos en todo momento, el cáncer le había dado motivos, ella sólo los transformó en algo más positivo. Les regaló una parte de ella que nadie más podría tener.

me encanta escuchar tus sueños

Una noche como pocas, empezó con una copa de vino, termino en tu&yo, nada más.
Me encanta escuchar tus sueños, lo podría hacer toda la noche. Es como escuchar un cuento nuevo cada día, y al mismo tiempo estar escribiendo el nuestro.
Creías que escuchábamos el silencio y lo disfrutábamos, lo hacíamos un poco, pero para mí no había silencio, tus sueños escapaban de tus ojos y arrancaban sonrisas de mermelada que se volvían carcajadas. Entonces me veías extrañado porque me reía sola y tu silencio se deshacía.
Poco a poco fuiste cayendo dormido, y el volúmen se hacía más alto. Las gotas de sueños colgaban de tus pestañas, yo guardé algunas, para recordar y tenerte en tu ausencia.

Amor mío, a tu lado no hay silencio.
Algo habremos hecho para que el cielo esté tan bipolar, o se enoja y nos quema, o yo creo que se estresa y llora. Algo habremos hecho! Al menos yo, prometo ya portarme bien =D

Vienen siendo las 3 de la mañana y yo, sigo despierta. Más despierta que un pez, que aunque lo intento, no estoy convencida de haberlos visto dormir en algún momento.
Los pensamientos están felices papaloteando en mi cabeza, enredan sus hilos y los vuelven a desenredar, caen, se rompen, vuelven a volar en mi pobre cabeza de diecisiete que hoy quería dormirse a las nueve. Pero al parecer ni Morfeo me quiere el dia de hoy (o de ayer, lo que sea). ¿Qué tiene que hacer una para sentirse querida?

Todavía estiro los momentos desgastados que me dejaste grabados.
& llegó el Mañana, y llevo un año viviendo sobreviviendo en Mañana... (debería hacer algo al respecto)
mañana será un nuevo día, y debería dormir para hacer algoo... si si... eso haré. Buenos días creo que es lo más apropiado. Un beso a todos.

Alegría alegría has…

pedacito de mi <3 ;

Eres como un pedacito de mí, me dijo. Y mi corazón me sonrió un poquito al principio, y se sintió llenito al final.

Nacimos con unos años de diferencia, que con el tiempo, como todo, se fueron borrando hasta distorsionarse y perderse en las cuentas y el recuerdo. Y hoy somos una, o dos, ya no sé. Somos el cóncavo y convexo, el ying y el yang, sol y luna, la clara y la yema.

Pequeña, tú sabes que decirte que te quiero sigue sin ser suficiente.
Tu alma es rebelde y no puede quedarse guardada solo dentro de tí. La sudas en cada uno de tus poros, en cada lágrima y cada gota de saliva. Ese brillo en tus ojos no es normal, no todos tienen un alma tan grande como la tuya.
Así como cuando hablamos por teléfono, y la siento conmigo, y te siento a mi lado, aunque el peeep constante al final me recuerde que no era así. Y entonces la soledad me acompaña para extrañarte.
La intenté pintar con acuarelas, pero no se quedaba quieta, tampoco funcionó retratarla, pero se esconde por ratos en esa canción que sueles susurrarme al oído... aaah! cómo me gusta esa canción!

de patos y mandarinas

Eres tan difícil de explicar
(y aún así te quiero)


---xX
Había una vez un pequeño pato que se enamoró d una mandarina;
la vio por primera vez un día de otoño, cayó de la bolsa de una señora que pasaba por el lago y rodó hacia un montón de hojas naranjas que no habían caído hace mucho. A pesar d todo, la mandarina resaltaba entre las hojas, era algo tan único, tan inesperado, tan especial. El pato por miedo a que la mandarina lo rechazara no se acercó, pero la veía desde el lago todos los días, soñaba con estar con ella pero lo único que tenía d ella era el olor que el viento le traía a cada momento.
Entonces se animó un día a acercarse y hablarle pero la mandarina no contestó. El pato, que ya se sentía cada vez más cerca, pensó que era tímida y siguió visitándola todos los días, le contaba todo lo que veía, lo que escuchaba de la gente que pasaba, simplemente disfrutaba estar con ella, pero la mandarina nunca contestó a nada de lo que el pato le dijo y él no pudo evitar notar como todos lo…

pero no lo entiendo

Sabía que esos ojos de miel se quedarían pegados a mi piel por siempre, sabía que sería muy difícil deshacerse de un sueño que se ama con el alma, pero nunca pensé que tuviera que invertir tantas lágrimas en ello, que me quitaría el sueño tantas noches el intentar rascarte de mi mente, esperando que fueras un tatuaje temporal y no uno permanente, que siguieras pensando en mí a pesar de todo.
Ahora mi corazón se debate entre risas y llantos, porque aunque no estés conmigo, sigo extrañando tu cabello y tu sabor, el humo que queda de ti aún no se vuela con el viento y yo cual tonta te sigo esperando, con todas las esperanzas perdidas y ese nosequé que opina que deberías regresar, yo me canso de decirle que no lo vas a hacer, pero no me cree y no me deja en paz, al punto de convencerme de lo mismo. Pero no lo entiendo... sigo queriendo que regreses

Intentaba olvidarte, de verdad lo intentaba, pero la verdad es que no quiero hacerlo. Aparte de que para mí es complicado y sabes que por ahora no quiero lidiar con más. Simplemente sentir el viento me hacía recordar esa tarde en que quise volar contigo, las casas, los coches, la música, mis pestañas, todo me llevaba a ti.
Preferí salir de la casa y tomar nuevos rumbos, caminé lo que no tienes una idea intentando deshacer tu nudo de mis pensamientos, hasta el Sol me sonreía y confiaba en que nunca más iba a pensarte así, porque también dejar de pensar en ti es inevitable. Llegué a un jardín, brillante, lindísimo, vacío, no había gente, ni flores, y me sentí feliz, ahí, en ese momento.
Pero era verde... como mi amor por ti.