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eternidad

¡Velas ahí! Tan solemnes, tan lejanas, con sus formas caprichosas, llevan ahí tantos años y los que les quedan todavía por vivir… Es ahí cuando podemos notar lo breve e insignificante que es nuestra existencia en el planeta ¿Qué somos comparados con ellas?

Somos nada… eso es lo que somos. ¿Son parte de nuestra vida o es que somos nosotros los que formamos parte de la suya?

Ellas son las conocedoras de los secretos del mundo y es de ellas de quienes podemos aprenderlos, sólo necesitamos aprender a observar con cuidado, con calma, a escuchar, escuchar al viento, escuchar a nuestro corazón, ellos sabrán cómo contarnos lo que necesitamos saber…

Comentarios

  1. y vos podes ser unaaaa!!!!
    hay chica sos como una de esas fugazes apareces y desapareces...
    y cuando pense en que era tarde para mi deseo, brillaste una ultima vez.

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  2. Un día de estos voy a acostarme en mi patio, sobre el pasto, y voy a ponerme a mirar las estrellas... a ver que me cuentan
    me gusto tu relato, me dieron ganas de observarlas :)
    un beso

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Llegaste a tiempo

Jaime Sabines
Debí haberte encontrado diez años antes o diez años después. Pero llegaste a tiempo.
Antes, me hubiera gustado conocerte con libertad, sin restricciones.
Sin limites ni complejos.
Después, con calma y serenidad,
Con paciencia y el tiempo que me permite la experiencia.
Te conocí a tiempo, a tiempo de encontrarte,
Para saber que existías, para llenar mis ojos y mi boca de tu sabor.
Para encontrarnos en el mismo tiempo y espacio.
Para disfrutarte y que me disfrutes,
Para tocarte y que me toques.
Para que supieras que yo estaba aquí para que me tomaras.
Y que me dejaras tomarte a ti
No fuiste antes ni después, fuiste a tiempo.
A tiempo para que me enamorara de ti.
---------------------------------------------------xX 

En boca de otros porque la mía ya no dice, y quién mejor que Sabines para decirlo.

¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez?

Se paseaba entre memorias, las recorría una a una con calma, su historia con ella siempre había sido siempre impredescible. Ella en sí, era todo un personaje, ella en sí, envolvía un tipo de misterio que a veces le era imposible de comprender. Caminaba como si flotara, bailaba en el supermercado y cantaba en las calles cuando iba sola (sólo el lo sabía, así como sabía que hablaba sola pero ni ella lo notaba). Y cada día procuraba inyectarle algo diferente a su vida; sí, se aburría muy rápido. Una loca inestable total, el peor partido que pudo conseguirse decía su madre. El, por su parte, seguía sorprendido de que ella no se hubiera aburrido de él, hasta el momento... ¿Quién podía predescir su futuro?
Un día se lo preguntó, a lo que ella le respondió que era la primera vez que hacía eso, y que le gustaba probar cosas nuevas siempre...¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez? ¿Cuándo fué la última vez que seguiste tus impulsos y dejaste que la vida te sorprendiera? Era…

Quién más

¿Quién más que tú, corazón, para arrancarme esas sonrisas kilométricas? ¿Quién más que tú para abrazarme el corazón y derretirme con esas miradas efervescentes que sólo tú tienes? No sé cómo haces amor, no sé cómo haces que yo te quiero cada día un poco más, no sé cómo pero en serio te lo agradezco.