11.11

Cerró los ojos y pidió su deseo con todas sus fuerzas, nadie estaba mas concentrado que él en ese momento; su madre, desde la ventana, vió como arrancaba el diente de león y lo sujetaba fuerte con las dos manos a pesar de lo pequeño que era, como el corazón le latía tanto que sentía que en cualquier momento le reventaría el tórax, frunció el seño un momento más y sopló... y una sensación de alivio le invadió todo el cuerpo, sabía que a partir de ahora, todo sería diferente...

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