de patos y mandarinas


Eres tan difícil de explicar
(y aún así te quiero)


---xX
Había una vez un pequeño pato que se enamoró d una mandarina;
la vio por primera vez un día de otoño, cayó de la bolsa de una señora que pasaba por el lago y rodó hacia un montón de hojas naranjas que no habían caído hace mucho. A pesar d todo, la mandarina resaltaba entre las hojas, era algo tan único, tan inesperado, tan especial. El pato por miedo a que la mandarina lo rechazara no se acercó, pero la veía desde el lago todos los días, soñaba con estar con ella pero lo único que tenía d ella era el olor que el viento le traía a cada momento.
Entonces se animó un día a acercarse y hablarle pero la mandarina no contestó. El pato, que ya se sentía cada vez más cerca, pensó que era tímida y siguió visitándola todos los días, le contaba todo lo que veía, lo que escuchaba de la gente que pasaba, simplemente disfrutaba estar con ella, pero la mandarina nunca contestó a nada de lo que el pato le dijo y él no pudo evitar notar como todos los días su color se desvanecía, y ese olor que tanto le había gustado de ella iba transformándose en algo diferente, un poco más desagradable cada día que pasaba.
Entonces recordaba a la mandarina el día en que la conoció, espléndida, divina. El pato seguía enamorado de la mandarina pero ya nada era lo mismo. Sabía que en el fondo las cosas no habían cambiado pero sus ojos le decían algo más, algo diferente.
Para ese momento la mandarina ya tenía gusanitos que se la comían cada día un poquito más y su naranja brillante de aquellos mágicos días era un café marchito. El pato sabía lo que se aproximaba, pero su alma y la de la mandarina se merecían y no la abandonó ni un solo momento.
Hasta que un día no hubo más mandarina, solo el espacio vacío donde ella solía esperar al pato todos los días.
Aún así el pato nunca la olvidó, había cierto momento en la tarde en que la veía en el sol y sonreía.

Comentarios

  1. y es que el sol en la tarde es color mandarina =0D

    que bonito escribes nena... me gusto muchisimo lo que encontre por aqui.

    un saludo!

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  2. Que bella e ingeniosa historia. Y con lo que me encantan las mandarinas x)

    Saludos!

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  3. Las mandarinas, me recuerdan a la pelicula esta de eterno resplandor de una mente sin recuerdos :P genial!

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  4. Sonreía y soñaba con su brillante color naranja de mandarina. Lo que alguna vez fue y sigue siendo, dentro de ella.

    un beso :)

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  5. Sinceramente me encantó!
    El pato nunca la dejó de querer por más que ella no sea la misma belleza que conoció, porque se enamoró de ella, y éso es mucho más fuerte que cualquier aspecto que pudiese tener.. ♥
    Te sigo! Me gustó gran parte del blog :)
    Te invito a que leeas el mío, aunque sea por arriba, y opines, sería un placer ^^
    Muchísima suerte.

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  6. El olor siempre recordaba, pero todo por servir se acaba, un beso esta todo bonito :*

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  7. Exactamente lo que pasa...

    Conoces a alguien y se te hace perfecto, pero cambia y sin que te des cuenta, un día ya no está...

    Las almas que se merecen nunca se dejan de querer.

    Simplemente perfecto.

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  8. yo en su lugar me consideraría afortunado, por no acabar como un Pato a la naranja: http://creativegan.net/news/wp-content/uploads/2009/04/pato-naranja-vegano.jpg

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  9. Me encanto! Sin querer me di una vuelta por aca y fui leyendo algunas de las hermosas cosas que escribis!
    Un beso! te espero pro mi blog

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  10. Simplemente me encanto!
    Un besito enoooorme,Buena semana♥

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  11. graciaas a todos por los bellos comentarios! ahorita me pasaré por sus blogs...
    si no? ese pato tuvo suerte de que yo conociera su historia y no alguien que ama la cocina =D

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