Ir al contenido principal

No fue coincidencia

image
El tiempo había pasado y era otro enero en sus vidas, más frio que todos, sus corazones más rojos que ninguno.
Cada uno despertó ese día sabiendo que se verían, aquel día después de tanto tiempo, aquella mañana de enero, un día al azar, sin un cielo azul perfecto ni esa Luna cómplice bajo la que se conocieron.
Ojos impacientes, curiosos, extranjeros, tan conocidos, tan recorridos.
El sentado en un sillón al fondo de la cafetería, ella todavía sin aparecer. En el ambiente todavía se siente Diciembre, se echa de menos aún, el humo del café y el vaho se confunden en el aire, la gente cerca del mostrador avanza apurada, en donde está el ya se siente tranquilidad y calma,las revistas siguen hablando de las tendencias para las fiestas y el maquillaje de invierno, no hay más, mejor la cierra y toma un periódico.Tristezas, tragedias, tonterías, incapacidades… pocas cosas son nuevas en este mundo, pocas cosas te encienden el corazón como la que le estaba por venir… pero hasta el momento ella no llegaba, no llegaba, no llegaba, no llegaba.
El miraba a las mujeres que pasaban y veía en ellas su cabello, su nariz, sus manos, su estilo, pero nunca sus ojos, nunca a ella, nadie como ella. Entonces entra su hermana a la cafetería con ojos de estar buscando, lo encuentra al fondo y sonríe, se acerca, se saludan, se sigue el ritual de dos personas que llevan tiempo sin verse, le dice que ella no vendrá y enseguida la decepción se traduce en sus ojos, ella no la puede soportar y confiesa. Lo están esperando afuera, con una margarita en la mano… cómo esa noche en que se conocieron, pero esa ya es otra historia vieja y empolvada.
Untitled-1

Comentarios

Publicar un comentario

inspira(me) ☮

Entradas populares de este blog

Llegaste a tiempo

Jaime Sabines
Debí haberte encontrado diez años antes o diez años después. Pero llegaste a tiempo.
Antes, me hubiera gustado conocerte con libertad, sin restricciones.
Sin limites ni complejos.
Después, con calma y serenidad,
Con paciencia y el tiempo que me permite la experiencia.
Te conocí a tiempo, a tiempo de encontrarte,
Para saber que existías, para llenar mis ojos y mi boca de tu sabor.
Para encontrarnos en el mismo tiempo y espacio.
Para disfrutarte y que me disfrutes,
Para tocarte y que me toques.
Para que supieras que yo estaba aquí para que me tomaras.
Y que me dejaras tomarte a ti
No fuiste antes ni después, fuiste a tiempo.
A tiempo para que me enamorara de ti.
---------------------------------------------------xX 

En boca de otros porque la mía ya no dice, y quién mejor que Sabines para decirlo.

¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez?

Se paseaba entre memorias, las recorría una a una con calma, su historia con ella siempre había sido siempre impredescible. Ella en sí, era todo un personaje, ella en sí, envolvía un tipo de misterio que a veces le era imposible de comprender. Caminaba como si flotara, bailaba en el supermercado y cantaba en las calles cuando iba sola (sólo el lo sabía, así como sabía que hablaba sola pero ni ella lo notaba). Y cada día procuraba inyectarle algo diferente a su vida; sí, se aburría muy rápido. Una loca inestable total, el peor partido que pudo conseguirse decía su madre. El, por su parte, seguía sorprendido de que ella no se hubiera aburrido de él, hasta el momento... ¿Quién podía predescir su futuro?
Un día se lo preguntó, a lo que ella le respondió que era la primera vez que hacía eso, y que le gustaba probar cosas nuevas siempre...¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez? ¿Cuándo fué la última vez que seguiste tus impulsos y dejaste que la vida te sorprendiera? Era…

Quién más

¿Quién más que tú, corazón, para arrancarme esas sonrisas kilométricas? ¿Quién más que tú para abrazarme el corazón y derretirme con esas miradas efervescentes que sólo tú tienes? No sé cómo haces amor, no sé cómo haces que yo te quiero cada día un poco más, no sé cómo pero en serio te lo agradezco.