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Todas las tardes había llovido, menos ésa, de hecho, podría decirse que echaba de menos el olor a húmedo del ambiente y las calles brillantes, se había esfumado la lluvia de la noche a la mañana. Pude salir a la calle con chanclas sin peligro de regresar con los dedos empapados y llenos de lodo. Y realmente no me di cuenta de lo especial que era esa tarde hasta que te vi a ti, ahí parado frente a mi comprando naranjas o yo que sé, y yo temblaba cual hoja que el viento quiere arrebatar al árbol, temblaba al verte a ti. ¿Cuánto tiempo habría pasado desde ese último recuerdo que nos regalamos?
Avanzaste hacia mi sonriendo sorprendido, tu sonrisa incontenible, tu sonrisa irresistible, y tus brazos me rodearon al instante, nada se te había olvidado. Abrazados nos miramos sorprendidos, yo colgada de tu cuello, mi cinturón de tus brazos, intentando descifrar las historias tristes que se leían en los ojos, pero todo parecía haber quedado en ese pasado. Y tus labios y los míos se reencontraron, y tu alma y la mía nunca más se separaron, el hilo nunca se había roto, el cuento todavía no había acabado...

Comentarios

  1. Si la historia te hace feliz, que el cuento no se acabe o que termine en : y fueron felices para siempre.

    Un abrazo y gracias por la dosis de ternura que buscaba encontrar.

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  2. es lo bueno de los cuentos...que pueden seguir
    gracias por tus visitas y tu comentarios
    un abrazo, may

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  3. estaba recien comenzado de hecho el final aun no esta escrito

    besos

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  4. Yo me quedo con eso de que, a veces, de un momento tan simple y casero.. como comprar naranjas y 'yo que sé'.. se puede combertir en un momento tan especial.

    Saludos!

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  5. El destino solo nos da una pausa para encontrar lo que alguna vez creimos perder

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Llegaste a tiempo

Jaime Sabines
Debí haberte encontrado diez años antes o diez años después. Pero llegaste a tiempo.
Antes, me hubiera gustado conocerte con libertad, sin restricciones.
Sin limites ni complejos.
Después, con calma y serenidad,
Con paciencia y el tiempo que me permite la experiencia.
Te conocí a tiempo, a tiempo de encontrarte,
Para saber que existías, para llenar mis ojos y mi boca de tu sabor.
Para encontrarnos en el mismo tiempo y espacio.
Para disfrutarte y que me disfrutes,
Para tocarte y que me toques.
Para que supieras que yo estaba aquí para que me tomaras.
Y que me dejaras tomarte a ti
No fuiste antes ni después, fuiste a tiempo.
A tiempo para que me enamorara de ti.
---------------------------------------------------xX 

En boca de otros porque la mía ya no dice, y quién mejor que Sabines para decirlo.

¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez?

Se paseaba entre memorias, las recorría una a una con calma, su historia con ella siempre había sido siempre impredescible. Ella en sí, era todo un personaje, ella en sí, envolvía un tipo de misterio que a veces le era imposible de comprender. Caminaba como si flotara, bailaba en el supermercado y cantaba en las calles cuando iba sola (sólo el lo sabía, así como sabía que hablaba sola pero ni ella lo notaba). Y cada día procuraba inyectarle algo diferente a su vida; sí, se aburría muy rápido. Una loca inestable total, el peor partido que pudo conseguirse decía su madre. El, por su parte, seguía sorprendido de que ella no se hubiera aburrido de él, hasta el momento... ¿Quién podía predescir su futuro?
Un día se lo preguntó, a lo que ella le respondió que era la primera vez que hacía eso, y que le gustaba probar cosas nuevas siempre...¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez? ¿Cuándo fué la última vez que seguiste tus impulsos y dejaste que la vida te sorprendiera? Era…

Quién más

¿Quién más que tú, corazón, para arrancarme esas sonrisas kilométricas? ¿Quién más que tú para abrazarme el corazón y derretirme con esas miradas efervescentes que sólo tú tienes? No sé cómo haces amor, no sé cómo haces que yo te quiero cada día un poco más, no sé cómo pero en serio te lo agradezco.