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Te regalé mi sonrisa.


Te la regalé sin pedir garantías, y cuando te fuiste, te la llevaste completa. Ahora lloro mucho y de la nada, cuando veo una película, al escuchar una canción, al ver el gran amor que surge entre dos personas, ya sean pareja, familia, hasta mascotas... Me preguntó cuándo volveré a sentirme de la misma manera. Parece que te sigo buscando a ti, pero ya no es a ti a quien busco, si no a tu idea, a todos esos sueños que sembraste en mi cabeza y te llevaste arrastrando para liberarlos por ahí.
Mi sonrisa ya está conmigo de vuelta y todos los días es un poco más fuerte, un poco más brillante. Ella y yo nos hacemos compañía, somos un buen equipo, nos recordamos que aunque ya no estás, estuviste. Que aunque ya no vengas, te quedaste, al menos en lo bueno. Un día voy a dejar de escribirte, pero no por eso voy a olvidarte. A ti nunca voy a olvidarte. Tanto.

Comentarios

  1. De esas cartas que nunca entregaremos, y solo ruegas para que por casualidad lo lea un día...

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Llegaste a tiempo

Jaime Sabines
Debí haberte encontrado diez años antes o diez años después. Pero llegaste a tiempo.
Antes, me hubiera gustado conocerte con libertad, sin restricciones.
Sin limites ni complejos.
Después, con calma y serenidad,
Con paciencia y el tiempo que me permite la experiencia.
Te conocí a tiempo, a tiempo de encontrarte,
Para saber que existías, para llenar mis ojos y mi boca de tu sabor.
Para encontrarnos en el mismo tiempo y espacio.
Para disfrutarte y que me disfrutes,
Para tocarte y que me toques.
Para que supieras que yo estaba aquí para que me tomaras.
Y que me dejaras tomarte a ti
No fuiste antes ni después, fuiste a tiempo.
A tiempo para que me enamorara de ti.
---------------------------------------------------xX 

En boca de otros porque la mía ya no dice, y quién mejor que Sabines para decirlo.

¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez?

Se paseaba entre memorias, las recorría una a una con calma, su historia con ella siempre había sido siempre impredescible. Ella en sí, era todo un personaje, ella en sí, envolvía un tipo de misterio que a veces le era imposible de comprender. Caminaba como si flotara, bailaba en el supermercado y cantaba en las calles cuando iba sola (sólo el lo sabía, así como sabía que hablaba sola pero ni ella lo notaba). Y cada día procuraba inyectarle algo diferente a su vida; sí, se aburría muy rápido. Una loca inestable total, el peor partido que pudo conseguirse decía su madre. El, por su parte, seguía sorprendido de que ella no se hubiera aburrido de él, hasta el momento... ¿Quién podía predescir su futuro?
Un día se lo preguntó, a lo que ella le respondió que era la primera vez que hacía eso, y que le gustaba probar cosas nuevas siempre...¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez? ¿Cuándo fué la última vez que seguiste tus impulsos y dejaste que la vida te sorprendiera? Era…

Quién más

¿Quién más que tú, corazón, para arrancarme esas sonrisas kilométricas? ¿Quién más que tú para abrazarme el corazón y derretirme con esas miradas efervescentes que sólo tú tienes? No sé cómo haces amor, no sé cómo haces que yo te quiero cada día un poco más, no sé cómo pero en serio te lo agradezco.