Ir al contenido principal

Aquí. Ahora.

J.
(Borro todo y vuelvo a comenzar)
Te amo. (Eso ya lo sabes) Creo que te amo desde el primer momento en que sentí que habías llegado a mi vida para quedarte. ¿Cuánto tiempo? Te enojas cuando te digo que no podemos saberlo, que la eternidad me parece imposible. Y a mi me da miedo pensar en la idea tan fascinante de una eternidad a tu lado.
Me da miedo porque lo veo tan posible, siento mi estómago revuelto al pensar que algo podría arruinar nuestra felicidad infinita, porque veo el tiempo tan largo y a nosotros tan jóvenes. Porque veo la vida tan gigante y a nosotros como dos puntos chiquitos que se mueven sin poder controlar lo que pasa alrededor.
Me gusta lo que tenemos, me gusta al punto en que al detenerme a pensarlo, a veces, se me escapan unas lagrimitas de esas que salen del fondo del alma.
Me llenas, me complementas, estoy contigo y no necesito más.
Gracias por dejarme ser parte de tus días, por todas esas sonrisas y por ese amor tan infinito.
Tuya, siempre tuya.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Llegaste a tiempo

Jaime Sabines
Debí haberte encontrado diez años antes o diez años después. Pero llegaste a tiempo.
Antes, me hubiera gustado conocerte con libertad, sin restricciones.
Sin limites ni complejos.
Después, con calma y serenidad,
Con paciencia y el tiempo que me permite la experiencia.
Te conocí a tiempo, a tiempo de encontrarte,
Para saber que existías, para llenar mis ojos y mi boca de tu sabor.
Para encontrarnos en el mismo tiempo y espacio.
Para disfrutarte y que me disfrutes,
Para tocarte y que me toques.
Para que supieras que yo estaba aquí para que me tomaras.
Y que me dejaras tomarte a ti
No fuiste antes ni después, fuiste a tiempo.
A tiempo para que me enamorara de ti.
---------------------------------------------------xX 

En boca de otros porque la mía ya no dice, y quién mejor que Sabines para decirlo.

¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez?

Se paseaba entre memorias, las recorría una a una con calma, su historia con ella siempre había sido siempre impredescible. Ella en sí, era todo un personaje, ella en sí, envolvía un tipo de misterio que a veces le era imposible de comprender. Caminaba como si flotara, bailaba en el supermercado y cantaba en las calles cuando iba sola (sólo el lo sabía, así como sabía que hablaba sola pero ni ella lo notaba). Y cada día procuraba inyectarle algo diferente a su vida; sí, se aburría muy rápido. Una loca inestable total, el peor partido que pudo conseguirse decía su madre. El, por su parte, seguía sorprendido de que ella no se hubiera aburrido de él, hasta el momento... ¿Quién podía predescir su futuro?
Un día se lo preguntó, a lo que ella le respondió que era la primera vez que hacía eso, y que le gustaba probar cosas nuevas siempre...¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez? ¿Cuándo fué la última vez que seguiste tus impulsos y dejaste que la vida te sorprendiera? Era…
Quería sacarme el corazón y mandarlo muy lejos para no sentirlo más, dolía demasiado, latía demasiado, sentía de más...
Y entre más lo pensaba, me di cuenta que realmente no quería sacármelo porque estabas tú ahí dentro, y no quería deshacerme de ti, a pesar de todo, no quería estar lejos de ti.
Y me encogí, y me abrazé el corazón, y esperé a que dejara de doler... sigue doliendo.