Ir al contenido principal

Anoche soñe contigo

Y amaneciste como pensamiento renuente a abandonar mi mente. permaneciste así todo el día, aún no descifro como sacarte (es posible que no quiera hacerlo).

Comentarios

  1. yo quiero que se quede quien yo amo :) y quiero ir a chapela :)) un besote de buenos días :))

    ResponderEliminar
  2. Yo he llegado a la conclusión que ellos se van de nuestra mente, y de nuestro corazón, cuando saben que estamos listo para avanzar sin ellos. Ellos: los recuerdos.

    ResponderEliminar
  3. mis sueños tambien se quedan dando vueltas por mi cabeza y no hay manera de sacarlo de ahi...
    :)

    ResponderEliminar
  4. dejalo ahí! guardado para que no se te olvide lo que es querer

    ResponderEliminar
  5. Gracias por tu comentario :)

    A veces el difícil separar la realidad de la ficción.

    Un beso!

    ResponderEliminar
  6. Yo me olvidé de soñar en un sueño y desde entonces me despierto todas las mañanas como si amaneciera una vida nueva.

    Muuuuá

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

inspira(me) ☮

Entradas populares de este blog

Llegaste a tiempo

Jaime Sabines
Debí haberte encontrado diez años antes o diez años después. Pero llegaste a tiempo.
Antes, me hubiera gustado conocerte con libertad, sin restricciones.
Sin limites ni complejos.
Después, con calma y serenidad,
Con paciencia y el tiempo que me permite la experiencia.
Te conocí a tiempo, a tiempo de encontrarte,
Para saber que existías, para llenar mis ojos y mi boca de tu sabor.
Para encontrarnos en el mismo tiempo y espacio.
Para disfrutarte y que me disfrutes,
Para tocarte y que me toques.
Para que supieras que yo estaba aquí para que me tomaras.
Y que me dejaras tomarte a ti
No fuiste antes ni después, fuiste a tiempo.
A tiempo para que me enamorara de ti.
---------------------------------------------------xX 

En boca de otros porque la mía ya no dice, y quién mejor que Sabines para decirlo.

¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez?

Se paseaba entre memorias, las recorría una a una con calma, su historia con ella siempre había sido siempre impredescible. Ella en sí, era todo un personaje, ella en sí, envolvía un tipo de misterio que a veces le era imposible de comprender. Caminaba como si flotara, bailaba en el supermercado y cantaba en las calles cuando iba sola (sólo el lo sabía, así como sabía que hablaba sola pero ni ella lo notaba). Y cada día procuraba inyectarle algo diferente a su vida; sí, se aburría muy rápido. Una loca inestable total, el peor partido que pudo conseguirse decía su madre. El, por su parte, seguía sorprendido de que ella no se hubiera aburrido de él, hasta el momento... ¿Quién podía predescir su futuro?
Un día se lo preguntó, a lo que ella le respondió que era la primera vez que hacía eso, y que le gustaba probar cosas nuevas siempre...¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez? ¿Cuándo fué la última vez que seguiste tus impulsos y dejaste que la vida te sorprendiera? Era…

Quién más

¿Quién más que tú, corazón, para arrancarme esas sonrisas kilométricas? ¿Quién más que tú para abrazarme el corazón y derretirme con esas miradas efervescentes que sólo tú tienes? No sé cómo haces amor, no sé cómo haces que yo te quiero cada día un poco más, no sé cómo pero en serio te lo agradezco.