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Eran las seis de la mañana, el Sol comenzaba apenas a asomarse, y Luna ya estaba perdida. Mareada por el alcohol caminaba tambaleándose en los tacones, de vez en cuando volteaba hacia atrás para asegurarse de que Manuel siguiera con ella, él la miraba divertido, su cara estaba ruborizada y aún así sus ojos brillaban de una manera muy especial. Se distrajo, Luna dio un paso mal y terminó en el suelo, reía despreocupamente, él se acercó a ella para ver si no se había lastimado y ella lo besó, lo besó como si no fuera la primera vez, con la pasión y las ganas de alguien que había esperado mucho tiempo por ello, en ese instante el tiempo se detuvo, no hubo más coches, no hubo más luz ni oscuridad, no había más que Luna. Manuel se arrepintió después de haberse separado pero tenía que llegar a casa antes de que el mundo despertara y todavía tenía una Luna que entregar.

Comentarios

  1. Ay, Luna, Luna.
    Quiero saber más de ella.
    Y de Manuel, por supuesto.
    Un beso MUYGRANDE. :)

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  2. El rubor de las mejillas de Manuel me ha hecho que yo también me ruborize

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inspira(me) ☮

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Llegaste a tiempo

Jaime Sabines
Debí haberte encontrado diez años antes o diez años después. Pero llegaste a tiempo.
Antes, me hubiera gustado conocerte con libertad, sin restricciones.
Sin limites ni complejos.
Después, con calma y serenidad,
Con paciencia y el tiempo que me permite la experiencia.
Te conocí a tiempo, a tiempo de encontrarte,
Para saber que existías, para llenar mis ojos y mi boca de tu sabor.
Para encontrarnos en el mismo tiempo y espacio.
Para disfrutarte y que me disfrutes,
Para tocarte y que me toques.
Para que supieras que yo estaba aquí para que me tomaras.
Y que me dejaras tomarte a ti
No fuiste antes ni después, fuiste a tiempo.
A tiempo para que me enamorara de ti.
---------------------------------------------------xX 

En boca de otros porque la mía ya no dice, y quién mejor que Sabines para decirlo.

¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez?

Se paseaba entre memorias, las recorría una a una con calma, su historia con ella siempre había sido siempre impredescible. Ella en sí, era todo un personaje, ella en sí, envolvía un tipo de misterio que a veces le era imposible de comprender. Caminaba como si flotara, bailaba en el supermercado y cantaba en las calles cuando iba sola (sólo el lo sabía, así como sabía que hablaba sola pero ni ella lo notaba). Y cada día procuraba inyectarle algo diferente a su vida; sí, se aburría muy rápido. Una loca inestable total, el peor partido que pudo conseguirse decía su madre. El, por su parte, seguía sorprendido de que ella no se hubiera aburrido de él, hasta el momento... ¿Quién podía predescir su futuro?
Un día se lo preguntó, a lo que ella le respondió que era la primera vez que hacía eso, y que le gustaba probar cosas nuevas siempre...¿Cuándo fué la última vez que hiciste algo por primera vez? ¿Cuándo fué la última vez que seguiste tus impulsos y dejaste que la vida te sorprendiera? Era…

Quién más

¿Quién más que tú, corazón, para arrancarme esas sonrisas kilométricas? ¿Quién más que tú para abrazarme el corazón y derretirme con esas miradas efervescentes que sólo tú tienes? No sé cómo haces amor, no sé cómo haces que yo te quiero cada día un poco más, no sé cómo pero en serio te lo agradezco.